Famosos, Croquetitas y salones centenarios en el aniversario de Lhardy

El célebre restaurante Lhardy celebró anoche la fiesta de su 175 cumpleaños con muchas caras conocidas. Estuvimos allí y te lo contamos todo. Texto y fotos: Curro Cañete

Actrices, modelo y escritora: Cristina García, Eva Isanta, Beatriz Carvajal, Elvira Lindo, Juncal Rivero y María Pujalte” Actrices, modelo y escritora: Cristina García, Eva Isanta, Beatriz Carvajal, Elvira Lindo, Juncal Rivero y María Pujalte

“Lhardy me encanta, y hay que reivindicar estos sitios históricos, porque se los están cargando todos”, decía Elvira Lindo, que luego, cuando le dije que qué pasaría si lo comprara una cadena de ropa low cost, como tristemente ha sucedido, está sucediendo, con tantos lugares emblemáticos del centro de Madrid, dijo riendo: “Entonces me encadeno en la puerta como la baronesa”.

Estábamos en el mismo saloncito en el que la Reina Isabel II, hace muchos años, almorzaba de tapadillo con sus damas de servicio. Elvira intercambiaba bromas con Gemma Cuervo, con Chiqui Fernández, con las modelos, actrices, actores, que anoche cruzaron esa portada centenaria, de madera, y se paseaban luego por los salones antiguos, preciosos, del mítico restaurante, y así se divertía Elvira sin quitar ojo a los camareros, porque ella sabía que en algún momento, en el momento menos esperado, aparecería uno con una bandeja de croquetas, las deliciosas croquetas que son su debilidad y que anoche hicieron acto de aparición cuando ya estábamos en el salón japonés, ese espacio cuyas paredes, cubiertas por un papel de motivos orientales que tiene más de cien años, esconden muchos secretos, muchas conversaciones históricas, como, por ejemplo, según se cuenta, aquella de la que salió el nombramiento de don Niceto Alcalá Zamora como presidente de la República.

Pero a lo que íbamos: la debilidad de Elvira Lindo son las croquetas, y las de Lhardy están muy, muy buenas, tanto como para que Rafa Bautista, entrenador serio, modesto, responsable, el mejor de todos -como saben muy bien Quim GutiérrezRaúl ArévaloJavier CámaraMaría Adánez o la misma María Pujalte, presente en el sarao- aunque siempre huye de los focos, de las revistas, de la etiqueta de “entrenador de las estrellas” y de la foto con la famosa o famoso de turno que otros se hacen con alegría a la primera de cambio, tampoco pudiera resistirse a ellas.

Tampoco nos resistimos a los hojaldritos, ni al steak tartare de atún con guacamole, las anchoas, los riñones, las habitas con jamón, las copas grandes que preparaba Jordi Rubio, y en la planta de abajo, Agustín Rodríguez, que estaba detrás de la barra de la tienda sonriendo, contento, dando lo mejor de sí mismo frente a ese espejo del fondo por el que “nos esfumamos en la eternidad” (o eso decía Azorín), todavía vendía a los clientes fiambres, quesos y quizás, incluso, algún cocido, ese plato que allí hacen como nadie. “Yo llevo aquí más de treinta años”, decía Agustín, y lo decía orgulloso, satisfecho, como si no existiera para él otro sitio en el mundo mejor en el que estar.

“Yo llevo setenta años”, dijo entonces Milagros Novo Feito, directora de orquesta del negocio, descendiente (¡seis generaciones ya!) de Emilio Huguenin, un hombre que nació en Montbéliard, fue reportero en Besançon, abrió un restaurante en Burdeos y más tarde, en 1839, fundó Lhardy en la Carrera de San Jerónimo en Madrid. “Sí, nací hace casi 70 años, y nací aquí. Así que podrás imaginar…”, continuó Milagros, que por eso, porque valora, ama, ese restaurante, no lo va a vender. No lo va a vender ella y no lo va a vender su hijo Daniel, que será quien pronto continúe dirigiéndolo. No pueden hacerlo porque como las cadenas de ropa barata, los centros comerciales, los negocios de comida rápida, basura, sigan tragándose sitios históricos, bonitos, de Madrid, Elvira Lindo escribirá otro articulazo en su Don de Gentes de ‘El País’, que se retuiteará hasta el infinito, y luego, si hace falta, seremos muchos los que nos encadenaremos con ella en la puerta. Por las croquetas, por el cocido y por los sitios con historia. ¡Muchos años para Lhardy!

Tan ricamente: la gran Gemma Cuervo con Elvira Lindo y Elena

Curro Cañete, pillado in fraganti

La actriz Chiqui Fernández y Manuel de Blas, uno de los mejores actores de teatro que tenemos. “Yo venía aquí mucho a tomarme el caldito”, decía.

Entrenadores y amigos: Rafa Bautista, que entrena a numerosos actores en el gimnasio Palestra, y Andrea Reilly.

La actriz Nathalie Poza y su pareja, Nando Abril

“Por el espejo del fondo nos esfumamos en la eternidad”, escribió Azorín, que no concebía Madrid sin Lhardy. Al lado del espejo, Milagros, flamante directora del restaurante.

Mary DJ

La guapísima María Pujalte

Lola Marceli, recién llegada a la fiesta

Josie y Silvia Polakov

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